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Sábado, 20 Abril 2013 17:58

Técnicas de Almacenamiento

Tienen por objeto diferir en el tiempo la alimentación de aguas lluvias hacia las redes de drenaje o los cauces receptores. Su principal efecto consiste en disminuir el valor de los gastos máximos a evacuar sin que necesariamente afecten el volumen total escurrido. En esta categoría se incluyen almacenamientos difusos y localizados de las más variadas geometrías.

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Sábado, 20 Abril 2013 17:55

Técnicas alternativas de solución

Los arroyos de Barranquilla son en esencia un problema de manejo de cantidad de agua y la simple canalización es una alternativa insuficiente y altamente costosa que no proyecta una solución óptima a futuro.

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Sábado, 20 Abril 2013 18:00

Soluciones propuestas (Resumen)

En el año 1920, cuando la ciudad contaba con 74.358 habitantes y una área urbanizada de 300 hectáreas, la Casa R.W. Herbard & Company Inc. de Nueva York, presentó al Concejo Municipal una propuesta de pavimentación y un programa de alcantarillado pluvial valorado en $ 258.316. La propuesta del alcantarillado pluvial, no se desarrolló porque el municipio atravesaba por una difícil situación económica. Unos años más tarde, comenzó el proceso de pavimentación de la ciudad, se incrementó la construcción de viviendas, se fue impermeabilizando la superficie con pavimento rígido y lo más grave, no se conservaron los cauces naturales de los arroyos.

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Viernes, 19 Abril 2013 23:46

Soluciones propuestas

En el año 1920, cuando la ciudad contaba con 74.358 habitantes y una área urbanizada de 300 hectáreas, la Casa R.W. Herbard & Company Inc. de Nueva York, presentó al Concejo Municipal una propuesta de pavimentación y un programa de alcantarillado pluvial valorado en $ 258.316. La propuesta del alcantarillado pluvial, no se desarrolló porque el municipio atravesaba por una difícil situación económica. Unos años más tarde, comenzó el proceso de pavimentación de la ciudad, se incrementó la construcción de viviendas, se fue impermeabilizando la superficie con pavimento rígido y lo más grave, no se conservaron los cauces naturales de los arroyos.

En 1957, cuando la apropiación del espacio público ya era un problema difícil para la ciudad[2], la Compañía Town Planning Collaborative, establece el Primer Plan Regulador de la ciudad, con base en la Ley 88 de 1947 . En dicho plan recomienda la canalización de algunos arroyos. El proyecto pretendía "reordenar el espacio físico y evitar en los sucesivo el caos urbano. Como todo proyecto, estaba sujeto a los intereses políticos del momento, y encontró poca receptividad. Aunque se aminoró el desorden, el programa no solucionó en toda su dimensión el problema". El proyecto no se concretó por los costos de las soluciones propuestas. A partir de aquí, ha sido esta la razón, para rechazar o posponer todas las soluciones integrales o puntuales que en materia de arroyo se presentaron.

En los años siguientes se realizaron varios estudios pero como siempre la carencia de recursos económicos no permitió ejecutarlos, a finales de la década del 50 y principios del 60, estudios e informes realizados por Greeley and Hansen de Chicago, consultores de las Empresas Públicas Municipales, se limitaron a solucionar el sistema de Acueducto y Alcantarillado Sanitario.

Ante la imposibilidad de darle paso a soluciones integrales, comenzaron a ejecutarse trabajos puntuales, en los arroyos más peligrosos. En septiembre de 1962, se inaugura la primera etapa de canalización del arroyo Rebolo Las Empresas Públicas Municipales proponen en la década del 60 y 70 algunos estudios para solucionar la problemática del arroyo Felicidad. En 1964, La AID, Agencia Internacional de Desarrollo, anuncia que financiará un estudio para el alcantarillado pluvial.

En 1975, se presentó un estudio técnico-económico por parte de la firma Senior& Viana y Paternostro y Medina "CONASTEC", con un costo estimado en $1.789.692.000[5], para solucionar la problemática de los arroyos de Felicidad, La Paz, Bolívar y Hospital. De nuevo el proyecto fue rechazado por el elevado costo. En este mismo año, el Ministerio de Obras Públicas, acomete la canalización del Arroyo Rebolo y el Country.

Posteriormente se proponen varios estudios de factibilidad realizados por las Empresas Públicas Municipales y el Ministerio de Obras públicas para un sistema de alcantarillado pluvial basado en el enterramiento de grandes tubos de 4 a 5 metros de diámetro. Este proyecto se consideró irrealizable por los costos producidos por las tuberías, las excavaciones, rompimiento de concreto de las calles, relocalización de redes subterráneas de teléfono, gas, acueducto, alcantarillado, etc.

En 1982, los Ingenieros Arzuza, proponen cubrir en forma completa con canales invertidos de concreto estructural prefabricado, las calles y avenidas que sean cauces. La nueva cubierta sería la plataforma para el tráfico vehicular y simultáneamente la tapa de un canal cerrado para aguas lluvias, que se conecta con los demás canales cerrados de la ciudad.

El Ingeniero H. Heilbron presentó a la ciudad una solución que consiste en la captación de las aguas de escorrentía que bajan por los arroyos por medio de un túnel principal y dos auxiliares, evitando que las aguas ingresen al Distrito central de la ciudad.

En 1987, se realizó el Estudio de Drenaje Urbano para Barranquilla, a cargo de la Agencia de Cooperación Internacional de la Misión Japonesa, JICA. El estudio de la Misión Japonesa fue uno de los más completos acerca de la problemática de los arroyos, y estableció que la solución integral y definitiva, no era otra, que la construcción de un alcantarillado pluvial. El resultado ya era conocido: la solución integral es costosísima. La solución planteada por la Misión, se basaba en adelantar la canalización de los arroyos que se desarrollan por las vías de la ciudad, en tanto que para los arroyos de la zona sur-occidental, el plan contempló otras medidas encaminadas a controlar las inundaciones.

La Misión Japonesa, hizo algunas recomendaciones tendientes a atenuar los efectos de los arroyos. Entre las recomendaciones, que por cierto, no han sido desarrolladas con suficiencia, están la de instalar cunetas a ambos lados de la vía, canalizar las vías colectoras principales (box culverts), combinación de los dos casos anteriores, e instalación de drenaje en futuros planes de mejoramiento. Se sugirió también establecer soluciones en las vías más importantes, en lo sitios críticos de mayor afluencia de agua, de acuerdo con la movilidad de la población, en sentido este - oeste, o viceversa, dentro de estos "puntos críticos" estarían las carreras 21, 38, 46, 51B y 54; y las calles 47, 45, 17 y 84. También se planteó la posibilidad de construir reservorios de agua, para disminuir los volúmenes de escorrentía y facilitar el tránsito de los vehículos y peatones. Los reservorios podrían construirse en lugares cercanos a parques, a fin de extraer esta agua mediante tuberías subterráneas para riego de los mismos.

En 1994, el Gobierno Municipal a través del alcalde Bernardo Hoyos, presentó una propuesta al gobierno canadiense con el objetivo de que este país realizara en Barranquilla el alcantarillado pluvial que se necesitaba[9]. La propuesta fue rechazada.

Uno de las sugerencias más recientes, es el Estudio de Factibilidad y Diseño de Soluciones al Drenaje Pluvial de la ciudad de Barranquilla, presentada en marzo de 1997, por Fonade-Hidroestudios S.A y ConCEP Ltda. La propuesta se basa en medidas estructurales y medidas no estructurales con las cuales se busca prevenir el avance del problema en el futuro. La nueva propuesta se aleja de las anteriores en el sentido que para la vertiente oriental, la solución busca solucionar las consecuencias de las carencia de alcantarillado pluvial, sin dar énfasis a la construcción, parcial o total de un sistema convencional, atacando la principal consecuencia cual es la parálisis que se genera en la ciudad.

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Publicado en Pedagogía
Domingo, 19 Mayo 2013 17:13

Rutas de los arroyos de Barranquilla

Los arroyos de Barranquilla son corrientes peligrosas de agua que fluyen a altas velocidades por las calles durante los eventos de lluvia en la ciudad. Los arroyos de Barranquilla constituyen el sistema de alcantarillado pluvial de la mayor parte de la ciudad por donde fluye la escorrentía superficial generada durante los eventos de lluvia.

Use los enlaces que aparecen a continuación para visualizar las rutas de los principales arroyos de la ciudad de Barranquilla.

# Arroyo Longitud(m) Área(ha) Caudal(m3)
2 Cuenca La 93 4.186 302 35
3 Calle 84 5.200 ***** 62
4 Calles 76 5.163 430 58
5 Coltabaco 3.845 126 28
6 Arroyo Carrera 65 4.590 371 34
7 Felicidad 5.759 386 63
8 La Paz - Carrera 40 2.903 75 21
9 Hospital 3.754 79 29
10 Rebolo - Carrera 21 4.826 246 105
11 Carrera 8 3.354 ***** *****
12 Don Juan 7.906 515 85
13 Salao 9.155 ***** *****
14 Platanal 6.800 ***** *****
15 Red de Arroyos del Suroccidente ***** ***** *****
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No podemos acostumbrarnos a vivir con los arroyos sino que tenemos que encontrar soluciones en el corto y mediano plazo.

Elsa Noguera
Publicado en Entrevistas
Sábado, 20 Abril 2013 16:03

Los arroyos, caudales histéricos de la ciudad

Por: Alfredo de la Espriella


Los arroyos, siempre, como el carnaval, tienen su temporada y forman parte del folclor nativo. Y, como nuestras fiestas típicas y escandalosas, hacen de las suyas, con la misma bulla cada vez que llegan las lluvias — pequeños “ivanes” — que azotan sin cuartel, nuestra desprotegida ciudad, en tiempos pluviosos, como periódicamente se repiten desde julio hasta octubre. Espectáculo que, a muchos turistas fascina; pues, en sus tierras, no ven semejantes caudales paralizando calles, tráfico y asustando a la población con imponentes olas, como “amazonas” desbordados.

Publicado en Editoriales
Martes, 23 Abril 2013 22:20

Hidrología de Barranquilla

El sistema hidrológico del Distrito de Barranquilla hace parte de la cuenca baja del río Magdalena el cual recoge las aguas a través de caños como La Auyama, Arriba, Los Tramposos y Las Compañías; así como numerosos arroyos los cuales se encuentran en su gran mayoría en la parte urbana y son: Platanal, El Salado, Don Juan, Carreras 8,15 y 19, Rebolo, Hospital, La Paz, Bolívar, Carrera 51, Carrera 53, Felicidad, Carrera 65, Coltabaco, Carrera 58, Carrera 71, Country, Siape, Calle 92, Santo Domingo, Del Bosque y El Salado 2.


Más Grande

Los arroyos Grande y León
El Río Magdalena

El Río Magdalena, principal cuenca hidrográfica del país que bordea a la ciudad de Barranquilla en una longitud aproximada de 19.5 kilómetros, presenta pendientes de 0.39 a 0.40%. Así mismo su velocidad promedio está entre 0.4 y 2.2 mts/s Sus caudales (según registros en Calamar 1971 — 1993) presentan el siguiente comportamiento: octubre, noviembre y diciembre muestran los mayores niveles con 636; 718 y 695 cms. respectivamente mientras que los menores se dan en febrero y marzo con valores de 336 y 312 cms. respectivamente.

Las condiciones actuales del Río son precarias en lo que respecta al tramo "urbanizado", por cuanto los desechos sólidos de Soledad, Barranquilla y en general del país son vertidos directamente en su fuente, así como aquellas industrias ubicadas en su orilla que lo utilizan para su sistema productivo o medio de eliminación de desperdicios sin tratar. Por estas circunstancias, el tratamiento de las aguas del Magdalena para consumo doméstico implica costos significativos mientras no se disponga de plantas de tratamiento de residuos sólidos y tratamientos especiales de los vertimientos por parte de las industrias allí localizadas.

Según el DADIMA, el Distrito de Barranquilla está enmarcado en uno de los ecosistemas más importantes del Caribe colombiano: el delta del río Magdalena. Ésta contiene una multitud de grandes masas y pequeñas aguas costeras, extendidas a lado y lado de la desembocadura con una característica común: la de ser interfase entre las aguas continentales y las marinas, jugando un definitivo papel en la productividad de las regiones tropicales costeras al servir como refugio y criadero a innumerables especies marinas y propias de estos medios, que son explotadas económicamente por el hombre, como también son poseedoras de una gran variedad biológica que sustentan la red trófica de la vida tanto marina como terrestre costera. Dentro de dicho sistema se encuentran la Ciénaga de Mallorquín y el Parque Nacional Isla de Salamanca (Dpto. del Magdalena) principalmente.

Aparte de estas consideraciones incluidas en el estudio de Diagnóstico Ambiental del DADIMA, el área del Distrito presenta una importante vertiente hacia el occidente de la ciudad, cuyos principales cuerpos de agua están constituido por los arroyos Grande y León, presentando corrientes de aguas sólo en períodos lluviosos. El documento citado señala lo siguiente respecto del arroyo León:

El área de drenaje de su cuenca es de 247 kms², la longitud de la corriente principal desde la divisoria de aguas hasta su desembocadura es de 37 kms. Pertenece a la vertiente de la costa y limita con los Cerros de Barranquilla al este y el Cerro Pan de Azúcar al oeste, al norte con un cordón de Dunas y al sur con la terraza de Galapa. Sobre la naturaleza de este ecosistema y su sistema de drenaje asociado es importante que las autoridades ambientales inicien un análisis detallado de sus principales características estructurales (topográficas y de suelos), con el propósito de prever las acciones requeridas para su adecuación física futura, de tal forma que los elementos de expansión urbana no generen afectaciones que estimulen riesgos para la comunidad.

Ciénaga de Mallorquín

Otro de los ecosistemas destacados en el territorio distrital, señalado en el documento, está constituido por la Ciénaga de Mallorquín, estructura natural construida durante miles de millones de años que está permanentemente sometida a intervención, consciente o inconscientemente, por la ejecución de planes y proyectos de desarrollo regional que causan su degeneración, empobrecimiento y hasta su desaparición en el transcurso de muy pocos años.

En lo que respecta a las características ecológicas actuales de la Ciénaga señala: La Ciénaga de Mallorquín actualmente es un cuerpo de agua somera de 1200 Ha. aproximadamente, comunicada con el mar esporádicamente en períodos en que natural o artificialmente abren una o varias bocas sobre la barra que la separa del mar. H. Brasvelt la describe como "Lagunas Costeras al noroeste de Barranquilla" construidas por formaciones del terciario superior que junto con otras, como la de Puerto Colombia, son irregularidades cenagosas con barras divisorias formadas en diferentes etapas sucesivas.

Con la construcción del Tajamar Occidental en Bocas de Ceniza en 1925 - 1935 la ciénaga adquiere su actual configuración, ya que anteriormente era una ciénaga de tipo estuario-deltaico que reunía un sistema comprendido por las ciénagas de Cantagallo, Mallorquín, La Playa, Manatíes con varias bocas. Las obras de bocas de ceniza trajeron como consecuencia un retroceso de la línea de playa al oeste de tajamar occidental.

La profundidad de la Cienaga no supera el metro, la salinidad varía según se presente o no la apertura de la boca. En su condición serrada la salinidad supera los 75 ppmil, después de un largo período de evaporación. En condiciones abiertas varía de 16 a 35 ppmil, sufriendo una fuerte dilusión cuando se presentan las lluvias. Este cuerpo de agua está revestido de importante significado para sus pobladores y el Distrito en cuanto reserva ecológica y paisajística, siempre y cuando no se sigan arrojando desperdicios sólidos y líquidos, no recepción en lixiviados generados por el antiguo basurero, se evite la tala de manglares, así como rellenos para adecuar tierras para viviendas y se controlen las pretensiones de posesión por parte de particulares.

La estructura hidrológica descrita presenta problemas diferenciados generados a partir de la expansión de Barranquilla, constituyendo el principal de ellos su poca vinculación a la ciudad desde el punto de vista de los valores paisajísticos y como elemento de generación y articulación de espacios públicos para la ciudad, incluyendo las condiciones propias como recurso y reserva natural. En general presentan manifestaciones que incluyen: interrupción de los flujos de aguas y consecuente represamiento de las mismas (caños del mercado, Ciénaga de Mallorquín), sedimentación, ocupación de rondas para actividades urbanas, sitios destinados al vertimiento de residuos sólidos y líquidos, depósito de basuras, focos de contaminación, entre otros factores.

El sistema de caños

El sistema de caños en la zona central de la ciudad presenta severos procesos de deterioro ambiental motivados por años de abandono, tratamientos urbanos inadecuados, vertimientos de residuos sólidos, escasa recirculación del agua, entre otros. Al respecto, la Empresa de Desarrollo Urbano de Barranquilla – EDUBAR, viene haciendo esfuerzos importantes para su recuperación e integración al paisaje urbano del sector, esperando se culminen los proyectos que con tales fines se han formulado, restando las acciones necesarias para los tramos restantes adyacentes a la recién abierta calle 30.

El Río Magdalena constituye el recurso hídrico más importante de la ciudad, y el país, no sólo como medio de transporte sino como fuente y garantía de abastecimiento de agua para la ciudad. Los procesos de adecuación física realizados en su cauce para posibilitar la navegación hasta el puerto de Barranquilla han generado efectos sobre la ribera occidental del tramo urbanizado de Barranquilla, ocasionando la total aniquilación de la oferta natural del río y la ausencia de explotación como recurso pesquero en dicho sector, en la constitución de su cauce como depósito de residuos sólidos y líquidos tanto de los sectores residenciales como de los industriales y en fuente de conflictos asociados con los baldíos surgidos como consecuencia de la expansión de la sedimentación depositada en la orilla. Adicionalmente, no existe un sentido de pertenencia de este recurso en la ciudadanía como elemento urbanístico inherente al paisaje de la ciudad, proceso que requerirá de un acercamiento progresivo mediante “aperturas” puntuales que faciliten dicho encuentro.

El sistema hidrográfico del occidente de la ciudad presenta dos componentes: el correspondiente al sector suroccidental, severamente afectado por la ocupación indiscriminada del territorio por numerosos pobladores que conformaron barrios originados por procesos de invasión y el correspondiente a la zona rural del Distrito, el cual debe ser objeto de un cuidadoso tratamiento en la escala metropolitana pues varios de los arroyos allí ubicados presentan coberturas supramunicipales, como en el caso del Arroyo Grande, cuyo curso atraviesa los municipios de Galapa, el Distrito de Barranquilla y Puerto Colombia.

Fuente: Plan de Ordenamiento Territorial de Barranquilla, Año 2000.

Publicado en Barranquilla

Explora diferentes puntos de vista de la ciudad de Barranquilla, en un video construido a partir de imágenes imágenes de satélites Landsat. Mira como cambia la superficie de la ciudad entre los años 1984 y 2012.

El video fue realizado con Google Earth Engine, una herramienta que reúne imágenes de satélite del mundo y lo pone a disposición en línea con herramientas para científicos, investigadores independientes para detectar cambios y tendencias del mundo y cuantificar las diferencias en la superficie de la Tierra. Las aplicaciones incluyen: detección de la deforestación, la clasificación de la cubierta vegetal, la estimación de la biomasa forestal y carbono, y la cartografía de áreas sin caminos del mundo.

Si quiere conocer más detalle de la herramienta Earth Engine haga clic en el siguiente enlace Google Earth Engine.

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Martes, 23 Abril 2013 22:19

El Suelo de Barranquilla

La conformación del suelo de la urbe varía de un punto a otro, por encontrarse la ciudad ubicada entre el mar de Las Antillas, el Río Magdalena y el Municipio de Tubará. Encontrándose éste en un lugar rocoso; por eso hallamos cuarzo cristalizado, caludonia de estructura fibrosa, ópalo amorfo, etc.; rocas formadas de sílice, calizas, marga, coralinas, esquitosas; areníscas, arilla y conglomeráticas.

La zona xerófila o selva seca, a cuya formación pertenecen las serranías bajas de la costa y la región vecina de Barranquilla. El suelo es generalmente arenoso-calcáreo y aún se observan algunos depósitos calcáreos puros (calincheras); el subsuelo se compone de estratos de rocas sedimentarías ligeramente inclinadas y en ocasiones se observan emergencias de coral calcáreo a flor de tierra, como sucede en el barrio de las Delicias, El Recreo, Nuevo Horizonte, Los Alpes, Los Nogales y El Silencio.

La orografía colinesca de Barranquilla le permite sentarse en una de las tantas lomas ubicadas entre los cerros Pan de Azúcar y Loma Colorado, con la singularidad de inclinarse suavemente en dirección del río, en cuyas inmediaciones (Iglesia de San Nicolás), registra una altura de 4 metros sobre el nivel del mar en tanto que hacia el occidente (Barrio Las Delicias), tiene 98 metros; siguiendo un poco más hacia el extremo occidental (Barrio El Silencio), con un poco más e 102 metros, inmediatamente se presenta una fuerte depresión (Barrio Me Quejo) con una altura de 3 metros sobre el nivel del mar; continuando hacia el Noroeste (Barrios: La Cumbre, Los Nogales y Nuevo Horizonte), presentan la mayor altura de la urbe 118 metros.

Clasificación de los suelos

De acuerdo con un estudio realizado por el Instituto Agustín Codazzi, realizado en el año 1981, Barranquilla posee tres clases de suelo (basado en el sistema de clasificación desarrollado por Kligebiel y Montgomery):

Tierras de la clase IV:

Son suelos capaces de producir cultivos bajo buenas condiciones de manejo. Se clasifican en:

Subclase s.c. Los suelos dentro de estas agrupación presentan limitaciones severas para la elección de cultivos debido a las deficiencias climáticas (baja precipitación y alta evapotranspiración) y a fuertes restricciones para la penetración de las raíces como alto porcentaje de arcillas de sales en el subsuelo, fácil encharcamiento durante los inviernos, presencia de horizontes de consistencia muy dura o texturas arenosas. Se encuentra en esta subclase la asociación Calzado Ujueta cuyo símbolo es CE.

Subclase sce: Además de las limitaciones anteriormente, los suelos dentro de esta subclase presentan problemas serios de erosión o son muy susceptibles a ella. Se encuentran dentro de esta agrupación los suelos de las asociaciones Soledad cuyo símbolo es SA y Baranoa (símbolo BA).

Tierras de clase VI

Son suelos para el uso de plantas nativas adaptables, aunque pueden producir cultivos especializados y ornamentales.

Subclase sc: Se incluye dentro de esta agrupación la asociación Salgar (Símbolo DU). Estos suelos presentan alto contenido de arena y están también muy limitados por las fuertes condiciones de sequía. Estos suelos no son aptos para las actividades agrícolas y por lo tanto su uso más adecuado es la conservación de vegetación natural y la reforestación, combinada con ganadería extensiva.

Tierras de la clase VII

Son suelos para el uso de plantas nativas adaptables, aunque pueden producir cultivos especializados y ornamentales.

Subclasesc: Los suelos dentro de esta agrupación están fuertemente limitados en sus actividades agropecuarias debido a las diferentes condiciones climáticas, fuertes pendientes, alta erosión o susceptibilidad a ella y poca profundidad radicular, bien sea por pérdida de los primeros horizontes del suelo o por presencia de roca cerca de la superficie o en algunos casos por existencia de sales en el subsuelo. Pertenece a esta agrupación la asociación Puerto Colombia (símbolo CF). Su aptitud más recomendable es la reforestación y la conservación de la vegetación existente.

El proceso de urbanización ha alterado el perfil de los suelos, creando un desequilibrio ecológico por la tala incontrolable de terrenos para dedicarla a las nuevas edificaciones. En los últimos años se han realizado construcciones en suelos no aptos por ser pequeñas pendientes, susceptibles a la erosión como sucedió con el barrio Las Terrazas y la última calle del barrio el Silencio.

Suelos y Expansión urbana

Los suelos con más alta resistencia ubicados hacia el centro, norte y noroccidente de la ciudad fueron progresivamente ocupados en actividades residenciales, comerciales e institucionales cuyos usos se mantienen en términos generales, localizándose en ellos edificaciones con alturas promedios de 4 a 10 pisos que no han requerido ningún tratamiento especial de cimentación (por ejemplo: pilotajes). Los factores de riesgo en estas zonas son bajos, aun cuando en períodos de lluvias es frecuente el arrastre de tierras por efecto de los arroyos urbanos que afectan particularmente las estructuras viales.

Hacia la orilla occidental del Río Magdalena en toda la franja urbanizada se presentan suelos de origen eólico de baja resistencia, los cuales demandan procesos especiales de tratamiento para las edificaciones que allí se ubiquen (pilotajes, tablestacado para compactación, etc.), lo cual eleva los costos en los procesos de construcción. Esta franja ha sido ocupada con usos industriales, usuarios con capacidad y niveles de inversión que permiten adecuaciones del terreno y consecuentemente la habilitación de suelos para tales fines y en algunos sectores con viviendas, cuya ubicación representa riesgos asociados con inundaciones (Las Flores, Villanueva, El Ferry, entre otros barrios). La fragilidad de los suelos demanda la elaboración de estudios específicos para el proceso de ocupación, por lo que es recomendable su destinación a usos asociados con espacios abiertos, zonas de protección natural, conservación y usos recreativos allí donde sea viable, factores que son considerados en la propuesta de nuevos usos del suelo.

Hacia el sur, especialmente el suroccidente, los suelos arcillosos (de comportamiento expansivo) fueron progresivamente ocupados por sectores residenciales de estratos bajos, cuyas precarias condiciones socio – económicas no permitian la destinación de inversiones en procesos constructivos técnicamente recomendables para la naturaleza del suelo. Como consecuencia de ello, allí se presentan reiteradamente problemas en las construcciones, ocasionando la declaratoria de zonas de riesgo en los sectores más vulnerables. Los estudios adelantados por INGEOMINAS para este amplio sector urbano recomiendan la necesidad de ejecutar obras de estabilización de los suelos con el propósito de evitar se expandan las condiciones de riesgo y en aquellas donde las condiciones de los suelos no permitan ningún tipo de construcción destinarlas a zonas verdes y espacios recreativos pasivos. Contrariamente a lo que en materia de edificaciones en altura se encuentran en el norte, la zona sur no sobrepasa los cuatro pisos y la sur occidental los 2 pisos.

Suelos y Expansión urbana

Existe un conjunto de factores ambientales asociados con la disposición de suelos para actividades urbanas, cuyas características estructurales representan peligros para quienes los ocupan.

El principal de ellos está relacionado con suelos sujetos a procesos erosivos, geomorfológicamente entendido como el arranque de materiales (suelos, formaciones superficiales y hasta roca), el transporte de los mismos, generalmente por aguas corrientes, y su posterior deposición en otros lugares; de allí que los agentes más comunes sean la gravedad (agente que obliga al agua a desplazarse hacia abajo), el agua y el viento. El factor que potencia los procesos erosivos es la pendiente, la cual, al ser mayor, facilita el arrastre de volúmenes mas altos de materiales.

La zona con los mayores problemas de deslizamiento, es la suroccidental de la ciudad, la cual presenta problemas asociados con procesos erosivos, pues se encuentra sobre suelos de colina y relieve fuertemente quebrados, de cimas irregulares y pendientes fuertes y largas.

En general son suelos superficiales, excesivamente drenados y poco evolucionados, características edafotécnicas que la clasifican como una zona de alta susceptibilidad a la erosión, al romperse el ecosistema natural y no existir medidas técnicas necesarias de mitigación. Unos 25 barrios en la zona se encuentran sujetos a éste tipo de problema, agravado por la inexistencia de un apropiado sistema de alcantarillado.

La disposición de las aguas servidas por sépticas o vertimientos directos al terreno natural aumenta el factor de riesgo por erosión, dentro de los que se encuentran los barrios Me Quejo, Carlos Meisel, Cuchilla de Villate, La Manga, entre otros.

En esta misma zona, también se presentan problemas relacionados con la ocupación de terrenos adyacentes a los cauces de los arroyos que la cruzan, los cuales son utilizados como depósitos de basuras, de aguas servidas o desechos, ocasionando, en períodos de lluvia, represamientos de agua. Como consecuencia de esta situación, se producen desbordamientos, inundaciones y problemas de salud, especialmente en la población infantil, incrementando los índices de mortalidad.

La morfología del terreno, los materiales que lo constituyen y la intervención humana, son factores que influyen directamente en las inundaciones; La topografía condiciona directamente la velocidad de flujo del agua, que es de una gran importancia puesto que pueden llegar a ser altamente destructivas.

La intervención humana, por su parte, es posiblemente, el factor que más influye en las inundaciones, en especial porque agrava las consecuencias del propio fenómeno. La deforestación, la urbanización de extensas áreas de terreno, aumentan el caudal en las calles y, por tanto, el riesgo de inundación aguas abajo. Con la disminución de la capacidad de infiltración del suelo, aumenta el caudal de descarga, disminuye el tiempo de concentración de las aguas y reduce el tiempo de respuesta.

Arcillas expansivas

Se conocen como suelos expansivos, dado que sufren procesos de expansión y contracción. Éstos, al estar en clima estacional generan grandes grietas por donde migra el material del suelo, hacia abajo y hacia arriba, son los suelos denominados Vertisoles que generan constante inestabilidad en las obras civiles efectuadas, tal como ocurre, por ejemplo, en algunos sectores del suroccidente de la ciudad, donde su desestabilización es frecuente.

La utilización de estos suelos requiere condiciones especiales, tanto desde el punto de vista de la ingeniería como de la preparación para agricultura. Los problemas que se presentan en estos suelos son derivados más que todo por los cambios de humedad; éstos a su vez pueden estar inducidos por las cambiantes condiciones ambientales (épocas de sequía y de lluvia), efecto termo-ósmosis, fugas en las conducciones de aguas, extracción de agua por la vegetación aledaña a la construcción.

A medida que la actividad edificadora de la ciudad ha ido acrecentándose, es cada vez más notable la disminución de áreas en las que tengan calizas margosas (caliche), y arenas densas, suelos éstos, en los que pueden tener capacidades admisibles entre 15 y 50 ton/m2. Por el contrario los grandes puntos de concentración de la construcción coinciden con zonas en las que se han detectado arcillas de naturaleza expansiva. Entre éstas, se destacan en el sector occidental, El Bosque, las Terrazas, Mequejo, y algunas partes de la circunvalar y en algunas zonas periféricas de Barranquilla. (2)

Un de los barrios más afectado por la presencia de arcillas expansivas es el barrio El Bosque. Un estudio(3) realizado por la Universidad del Norte, encontró que este barrio se encuentra sobre un estrato de arcillas expansivas, siendo esta la causa de los daños estructurales presentados en el área estudiada. Desde la superficie del suelo hasta una profundidad de 1.5m se encontraron cuatro tipos de suelo, clasificados como CH, CL, SM-SC y SM según el Sistema Unificado de Clasificación de Suelos U.S.C.

El suelo CH, considerado arcilla de alta plasticidad con un área del 75% del total presentó cantidades de partículas menores que dos micras, entre 29,1 y 41,4%; índice de plasticidad entre 26.3 y 50.9%, presión de expansión entre 2.1 y 3.7 kg/cm2, potencial de expansión entre 15.5 y 21.7, coeficiente de permeabilidad del orden de 10-9 cm/seg y valor máximo de C.B.R. del 1.7%. El estudio mencionado, clasificó este sector como de naturaleza expansiva, compuesto de arcilla impermeable, de actividad entre media y alta y poco recomendable para el trazado de vías.

Referencias:

    (1) SIDA, Sociedad de Ingenieros del atlántico, Propiedades mecánicas de los suelos. AVILA DE LA HOZ, Humberto, y Otros. No. 20, p. 39.
  • (2) SIDA, Sociedad de Ingenieros del atlántico, Arcillas expansivas. GUARDO POLO, José, No. 18, p. 9
  • (3) AVILA DE LA HOZ, Humberto, y Otros. Op. Cit. p. 39

Fuente: Documento Ganador Concurso Aduana
Publicado en Barranquilla
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Arroyos de Barranquilla

Arroyos de Barranquilla Iniciativa educativa que surge en el colegio Marco Fidel Suárez. Orientada a fomentar la investigación conjunta entre alumnos y maestros sobre el fenómeno climático de los arroyos.