Comunicación

Por: Humberto Ávila Rángel.

La simple canalización es una alternativa insuficiente y altamente costosa que no proyecta una solución óptima a futuro. La ciudadanía puede contribuir a mitigar el problema, construyendo más jardines. El reto presente y futuro de los arroyos, requiere mayor inversión en investigación y desarrollo.

Por: Diego Feria Gómez

El suceso del pasado viernes 31 de agosto del 2007, en el que varios peatones, conductores y pasajeros se vieron atrapados por corrientes rápidas que bajaban por las carreras 43, 44, 45 y 46, pone de manifiesto la necesidad de crear un sistema de alerta temprana que informe a la población con suficiente anticipación la presencia de una inundación súbita. De acuerdo con el relato de varios testigos, las personas quedaron atrapadas por los arroyos de manera repentina, no por actos de imprudencia.

Sábado, 20 Abril 2013 16:15

¿Quien le pone paranieves a Nueva York?

Por MOISÉS PINEDA SALAZAR

Propongo estas reflexiones a mis amigos lectores desde un ángulo distinto que permite una mirada alternativa sobre “Los Arroyos de Barranquilla”.

Sábado, 20 Abril 2013 16:14

Viendo pasar muertos

Por: Claudia Ayola El Heraldo

Cuando se comenzó a pavimentar Barranquilla no se tuvo en cuenta la construcción de un alcantarillado pluvial. Las condiciones topográficas de la ciudad, el rápido desarrollo urbano, el crecimiento no planificado, los hábitos, y la falta de inversión, han dejado sin margen a la magnitud de los frecuentes desastres por la fuerza de las aguas.

Sábado, 20 Abril 2013 16:13

Los empresarios del arroyo

Por: Diego Marín Contreras

Estado del tiempo: lluvioso, evidentemente. Uno teme que, en cualquier momento, la ciudad salga flotando sobre las aguas del arroyo, como un arca de Noé con animales y todo. Pero, claro, sin Noé, que está ocupadísimo trabajando en El Todopoderoso 2, mientras Carrizal se desploma y el ama de casa se desloma. Cientos de viviendas, miles de personas afectadas, y el diluvio no cesa. Incesante dilema, para pensar visceralmente en él, como lo han pensado los estudiantes del Colegio Marco Fidel Suárez, quienes desde hace años vienen investigando los arroyos en Barranquilla, ¡qué ejemplo, qué lección de pensamiento urbano!

Sábado, 20 Abril 2013 16:12

De avestruz (por supuesto)

Por: Ignacio Consuegra B.

Tienen huevos (de codorniz, por supuesto) aquellos que con el ánimo de consolarse, distraer la atención o distorsionar la historia afirman que en Barranquilla no ha existido la planificación.

Sábado, 20 Abril 2013 16:11

Los héroes de las calles

Por: Deyana Acosta Madiedo

Es común, durante el mes de julio, estar detenida en una bocacalle esperando que baje un arroyo. Si la lluvia nos topa en pleno espacio público, ojalá nadie nos esté esperando, porque la paciencia debe ser nuestro mejor aliado para evitar cualquier desastre. A veces, faltando a la inteligencia vial, creemos que por experiencia conocemos el nivel de la escorrentía y podremos esquivarla cruzando el arroyo a una velocidad y con un zigzag debidamente probado. Pero los cálculos pueden fallar, y Dios nos guarde si esto sucede.

Sábado, 20 Abril 2013 16:10

Se lo lleva la corriente

Por: Deyana Acosta M.

Penoso que en ésta, la ciudad de las oportunidades, en pleno siglo XXI, los desenfrenados arroyos arranquen bebés de brazos y hagan desaparecer a jóvenes y adultos de la faz de la tierra, depositándolos en los caños, donde de no existir Manolo, ‘el buscador submarino’, esos cuerpos jamás se encontrarían. Este grave problema de los arroyos no sólo es de Barranquilla, también lo es de Soledad y Malambo, ubicados todos en el delta del Río Magdalena, donde van a parar todas esas escorrentías, falda abajo hasta la desembocadura. Como es natural, y la naturaleza es sabia: el agua busca su salida.

Sábado, 20 Abril 2013 16:10

Cien años en el mismo arroyo

Por: Diego Marín Contreras

Cada año, cuando llega el invierno, el arroyo arrasa con doscientas o más viviendas, y se declaran damnificados a quienes ya lo eran antes de que cayera el aguacero, o sino, ¿cómo se puede llamar al que corre inmerso en las aguas turbulentas detrás del colchón y los chécheres, cuando no del hijo más pequeño que se está ahogando? Cada año, cuando llega el invierno, hay niños que mueren bajo las aguas de la indiferencia. Cada año, cuando llega el invierno, los gobernantes de turno –no importan sus nombres, ¿quién ha dicho que la historia de una ciudad tiene algo que ver con los nombres de sus alcaldes?–, decretan una falacia lógica, un sofisma de distracción llamado ‘Emergencia Invernal’

Sábado, 20 Abril 2013 16:09

No es llover sobre mojado

Editorial: El Heraldo



Volver a decir lo mismo es, literalmente, llover inoficiosamente sobre mojado. Pero hay que decirlo, reiterarlo, gritarlo a los cuatro vientos, no conformarnos a que Barranquilla sea una pobre ciudad desguarnecida ante la furia de un invierno inusual. Tras un verano que se antojaba demasiado largo, ha llegado un invierno furibundo e impetuoso, que no parece tener deseos de calmarse.

Sábado, 20 Abril 2013 16:08

Barranquinecia

Por:Antonio Silvera Arenas

Un particular método de evaluación, surgido en el campo de la administración de empresas, acaso para amortiguar las falencias humanas, no sé si por un magnánimo altruismo o porque, sencillamente, es necesario mantener a los clientes del mercado, es el llamado DOFA. Sigla ésta que reúne cuatro categorías en aras de garantizar, para tan delicado menester, un preciso equilibrio: Debilidades, Oportunidades, Fortalezas y Amenazas.

Por: Alfredo de la Espriella


Aunque parezca exagerado, todos los habitantes de esta urbe “procera e inmortal” sabemos que los arroyos barranquilleros son “ceñidos de agua y madurados al sol” colosales, para alquilar balcones. Nuestros arroyos bajan con una fuerza hidráulica diabólica. Arrastrando cuanto encuentran a su paso, más lo que le arrojan, alegremente, las comadres del pueblo como si fuera el carro de la basura municipal.

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